Hacia un comercio internacional con desarrollo sustentable (1).
Prof. Vidal I. Ibarra Puig
El desarrollo sustentable ha dejado de ser una moda para transformarse en una necesidad. Desde los hechos de Bophal en la India y Chernobyl en la exURSS, hasta la disminución de la capa de ozono y la reciente controversia entre Uruguay y Argentina acerca de la instalación de plantas generadoras de papel a uno u otro lado de las fronteras (y que según algunos autores esconde más bien el hecho de que ambos países quieren esas inversiones en su territorio), la sustentabilidad es de más en más un requisito que se incorpora en las políticas públicas.
En este contexto, surgen las interrogantes: ¿Es la contaminación inherente, y por lo tanto inevitable, al proceso de desarrollo? ¿Cómo administran las empresas y los gobiernos el desarrollo empresarial y el desarrollo económico a fin de disminuir los impactos de la contaminación? En estas notas abordamos esta problemática desde el punto de vista del comercio exterior. En la primera sección hacemos una revisión de los conceptos fundamentales del desarrollo sustentable; en la segunda analizamos las implicaciones ecológicas del comercio internacional, analizando las implicaciones transfronterizas de la contaminación; en la tercera sección abordamos la manera en que las empresas, los gobiernos y la sociedad civil tratan de administrar los efectos negativos del comercio internacional; en la cuarta sección revisamos y proponemos algunos elementos de políticas públicas relacionadas con la gestión de la contaminación y el comercio. La parte final cubre las conclusiones.
Conclusiones
La problemática ecológica es intrínseca al desarrollo económico, pero no es inevitable un deterioro irreversible del medio ambiente, y las actuales políticas ambientalistas a nivel empresarial y gubernamental, voluntarias unas y obligatorias otras, van encaminadas a una administración racional del desarrollo económico, en el sentido de disminuir el impacto del mismo sobre el entorno ecológico.
Así mismo, la expansión de las actividades humanas, entre ellas el comercio, plantea nuevas situaciones que requieren urgente atención en virtud de las implicaciones que tiene el utilizar procesos contaminantes o realizar actividades que impactan negativamente sobre el medio ambiente. Así, la responsabilidad fundamental recae en los empresarios, pero no de manera exclusiva. Los gobiernos y la sociedad en su conjunto deben reconocer los esfuerzos que realicen las empresas que pretendan mejorar sus procesos productivos con el fin de lograr procesos de producción limpios.
La administración del desarrollo sustentable recae entonces como tarea sobre toda la sociedad, comenzando por las empresas; pero involucra también de manera definitiva a los gobiernos y a los consumidores, los cuales deben asumir un papel cada vez más consciente hacia la problemática ecológica, pues la evidencia del deterioro ecológico no es sólo una noticia de periódico o de la televisión, sino que es cada vez más una vivencia personal constante.
Los costos de no hacer una gestión enfocada a los procesos limpios no se ven en muchos de los casos de manera inmediata y muchas veces no se reflejan en el país que los origina. Por esta razón, es importante la difusión de los impactos ecológicos del desarrollo, instituyendo programas educativos empresariales y en la sociedad con el fin de crear cada vez mayor conciencia. Esta responsabilidad de un mundo mejor para las futuras generaciones no es posible traspasarla.
¡Debemos asumirla pronto y sin demora!
1 Resumen del artículo con el mismo título publicado en la Revista Desafíos, de la Universidad del Rosario, Colombia, Núm. 16, semestre 1 de 2007, ISSN 0124-4035.